Posts con la categoríaMadrid antiguo

Escapadas de un día: tómate un respiro de Madrid

Por | 11 agosto, 2017 | 0 comentarios

De acuerdo, llevas unos días en la capital de España. Ya has estado en la Puerta del Sol, en la plaza Mayor, te has visto el Prado y el Reina Sofía con sus consiguientes palizones y te has comido el bocadillo de calamares de rigor. Quizá hayas ido a algún musical en la Gran Vía. Estás disfrutando de tu estancia, eso es innegable, pero la gran ciudad también puede llegar a ser estresante y está llena de turistas como tú. Quizá no sea mala opción hacer alguna escapada. Aquí tienes algunas sugerencias, todas ellas a menos de una hora de viaje.

Aranjuez: El Tajo serpentea por Castilla y hace parada en una localidad que fue escenario de incontables veraneos de la realeza. Hoy sus jardines y palacios dan testimonio de ese espléndido pasado. Además de las fresas y las ancas de rana, su huerta histórica se considera patrimonio de la humanidad. Y no es una exageración, lo dice la UNESCO. Lo mejor es ir en tren.

Toledo: Otra ciudad agraciada por el Tajo. Aunque sus empinadas cuestas son un verdadero reto, y el sol castiga bastante durante los meses de verano, visitar la ciudad del Greco y descubrir los vestigios de las tres religiones que allí convivieron (judíos, musulmanes y cristianos), bien merece una excursión.

San Lorenzo de El Escorial: Desde aquí Felipe II gobernaba el mundo. Basta con ver el imponente monasterio que acogía su corte para formarse una idea del poderío y el tronío que tuvo esta localidad en el siglo XVI. Este es el lugar que acoge el descanso eterno de los reyes de España, así como la puerta del Infierno, según cuentan las leyendas.  ¿Casualidad? Eso tendrás que decidirlo tú.

Chinchón: Famoso por su traicionero anís, este pueblo en las afueras de Madrid, concretamente a cuarenta y cuatro kilómetros, tiene una de las plazas más bonitas de España. Además en estos meses celebra sus “Noches de verano”, con ciclos de teatro, música clásica y ópera.

 

El monasterio impulsado por Felipe II

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Madrid vibra por San Isidro

Por | 24 abril, 2017 | 0 comentarios

Vale, no son los Sanfermines ni las Fallas, pero las fiestas de San Isidro tienen su puntito. Especial encanto tiene la romería del 15 de mayo, cada más masificada eso sí, que culmina con la bebida de las aguas de las aguas del santo, que emanan de un manantial anexo a la ermita de San Isidro. La pradera de san Isidro, inmortalizada por Goya en uno de sus cuadros más famosos, se convierte en el epicentro de esta celebración, con un recinto que acoge las fiestas y donde pasean castizos y chulapos y curiosos y amigos de Madrid en general.

Además de ese elemento central de las fiestas, la ciudad programa un buen número de actividades, concentradas este año entre el 12 y el 15 de mayo, así como la feria taurina, con Las Ventas en todo su esplendor y una programación más dilatada en el tiempo. Si eres aficionado, puedes disfrutar de unos festejos que comienzan a las siete de la tarde en un amplio calendario (del 11 de mayo al 11 de junio). Entre los días más señalados, el 19 de mayo, día elegido para la mítica  Corrida de la Prensa, con los afamados diestros Sebastián Castella, Alejandro Talavante y Javier Jiménez.

Pero volviendo, a los festejos generales, no dejes de consultar el programa oficial completo. Encontrarás planes como la Feria de la Cacharrería, una exposición de artesanía donde podrás ver y adquirir piezas de la mejor cerámica tradicional española. O el concierto de Martirio previsto para el 12 de mayo, a las 22h, en plena plaza Mayor y gratuito. O la mítica actuación de Kiko Veneno, como casi cada año, que tocará el día 12, a las 00h, en el parque de San Isidro. Y, cómo no, Las Vistillas. Pasado el viaducto, desde la calle Bailén, es uno de los epicentros de la fiesta, con actuaciones como las de Dengue Dengue Dengue, con su dinámico espectáculo audiovisual y de Dj’s con toque tropical. El viernes 12, a las 22h30.

Alegría madrileña

 

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El lujo como política: Carlos III

Por | 12 diciembre, 2016 | 0 comentarios

Al rey Carlos III, cuyo estatua preside la Puerta del Sol, se le conocía como el alcalde de Madrid, tal fue su compromiso con la mejora de la ciudad en pleno siglo XVIII. Mantuvo un perfil de rey ilustrado, mecenas de las artes, y fue un puente entre la política y la cultura durante la Edad Moderna. Su compromiso con el mecenazgo resultó clave para concitar en Madrid a artistas de la talla de Giambattista Tiepolo, Mengs o un incipiente Francisco de Goya.

Pero para conocer en profundidad la personalidad de este Borbón, lo mejor es acercarse hasta el Palacio Real para ver la exposición ‘Carlos III. Majestad y ornato – En los escenarios del rey ilustrado’, que se puede admirar desde el 6 de diciembre hasta el próximo 31 de marzo. La muestra ofrece las obras de arte que formaban el paisaje cotidiano del rey y su familia, creando un entorno de lujo y suntuosidad y toda una declaración del poder que la familia real ostentaba. Una serie de obras con una función ornamental, creadas ex profeso para mostrar la magnificencia borbónica, que según los organizadores de la muestra constituye «uno de los tesoros culturales más deslumbrantes de nuestra Historia Moderna».

Por esa razón, desde Patrimonio Nacional se ha organizado esta exposición con el objetivo de proponer una nueva lectura de esta riqueza artística que tiene valor en sí misma, pero también el de acercarnos a la vida del rey Carlos III y su corte desde el ángulo del arte.

La exposición se divide en diversas secciones, entre las que llama la atención la dedicada al Real Dormitorio de Carlos III, escenario de las reuniones familiares más distendidas, así como para las entrevistas con el ‘sumiller de corps’, jefe del real servicio que mantenía al menos dos encuentros diarios con el monarca.

Compre aquí su entrada, con una tarifa básica de 11 euros, y planifique su visita, en horario de 10 a 18h.

Rey majestuoso

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Antonio Palacios, arquitecto de la ciudad

Por | 15 noviembre, 2016 | 0 comentarios

Si Barcelona tuvo a su Gaudí, en Madrid tenemos a Antonio Palacios, un arquitecto menos exótico pero que supo imprimir también un carácter propio a la capital de España gracias a sus elegantes proyectos. Aprovecha la oportunidad que te brinda la Comunidad de Madrid con la organización de visitas guiadas a su legado.  Consulta esta página para reservar tu cita. Son gratuitas.

De junio a diciembre, se han desarrollado una serie de actividades que permitirán conocer mejor la obra de este arquitecto de origen gallego, creador, entre otras cosas, del emblemático rombo que vemos en todas las estaciones de metro. De él se dijo que es uno de los responsables de mudar ese aspecto de ‘pueblón manchego’, que decían los noventayochistas, a una metrópoli de hechuras neoyorquinas.

Este 2016 se cumplen cien años de la construcción del fastuoso Hospital de Jornaleros, situado en la calle Maudes, lo que ha motivado esta serie de homenajes, necesarios por otra parte. Dicho edificio, hoy sede de la Consejería de Transporte, sintetiza como ninguno la maestría de Palacios pero apenas es conocido por los madrileños. Pese a su magnificencia, se trata de su segunda obra, aunque con ella ya se consolidó como arquitecto. Venía de realizar otro proyecto de ambición aún mayor, como el Palacio de Comunicaciones, cuya concesión logró tras un concurso público.

Palacios combina el estilo de la época, grandilocuente, imponente, influido por la Escuela de Chicago (de donde surge la fiebre de los rascacielos), pero también se mantiene fiel a la corriente regionalista propia de la España de su tiempo. Ahí está el espléndido edificio del Círculo de Bellas Artes, que supuso, con su levantamiento en 1926, el momento álgido de su carrera.

Pasada la guerra, su carrera vivió un cierto languidecimiento. Él mismo pareció alejarse de sus propias formas, muriendo en una casa humilde diseñada por él mismo, donde pasaba largos períodos en un diminuto estudio: ‘el cuarto de no estar’.

Un personaje sin duda interesante, cuya personalidad también podemos adivinar a través de sus inmortales obras.

Estilo inconfundible

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Súbete al tren de la Fresa para inaugurar el otoño

Por | 20 septiembre, 2016 | 0 comentarios

Estás de suerte porque el tren de la Fresa sólo se pone en marcha en otoño y primavera. Así que apunta las fechas y no te pierdas esta singular manera de viajar en tren, del mismo modo que se hacía a principios de siglo XX. Nos referimos a un vehículo ferroviario construido entre 1914 y 1930 que organiza excursiones a Aranjuez durante los fines de semana, en un plan estupendo para toda la familia.

Hay que estar atentos porque los trayectos sólo se realizan, en lo que queda de año, durante octubre, en las siguientes fechas: 1, 2, 8, 9, 15 y 16 de octubre.

Una buena excusa para acceder al conjunto monumental de Aranjuez, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y que desde 1851 está conectado por estar particular vía, la segunda que se construyó en España tras la de Barcelona-Mataró. Inaugurado por la reina Isabel II, tenía una importancia estratégica pues suponía el primer paso del tren hacia Andalucía y Levante, desde Madrid.

El tren se ha recuperado para uso turístico y sale de la estación Príncipe Pío en torno a las diez de la mañana, para llegar en menos de una hora a Aranjuez, una de las ciudades de recreo favorita de las casas reales españolas. Durante el trayecto, unas azafatas vestidas a la antigua usanza ofrecen una degustación de los famosos fresones de Aranjuez, en una actividad que cuesta 30 euros, y que incluye el viaje de ida y vuelta, guía humana, las visitas al palacio y jardines de Aranjuez, así como los autobuses que conectan con la estación, entre otras opciones que se detallan en la web de Renfe.

Ya en el Palacio, no dejes de admirar sus suntuosos salones, como el que fuera la habitación de Isabel II, o el magnífico salón del Trono, el gabinete árabe o el gabinete de porcelana, abigarrado espacio con ornamentos chinescos, espejos, palmeras y un gracioso chino agarrado a un mono que lo imita. De los jardines, no te pierdas el Jardín del Parterre o Pequeño Versalles, cuyo nombre lo dice todo.

 

Cartel promocional

 

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