Posts con la categoríaMadrid Cultura

Es tiempo de circo

Por | 13 abril, 2018 | 0 comentarios

Quizá más asociado al otoño y al invierno, la primavera es también tiempo para el espectáculo, sobre todo gracias a la programación que ha puesto en marcha el céntrico teatro circo Price, que hará las delicias de niños y mayores.

Del 17 de marzo al 9 de junio se celebra el ciclo ‘Circo en primavera’, con 11 espectáculos que tratan temáticas como la memoria, la diversidad o la conexión entre los pueblos. Del 12 al 15 de abril, tendremos oportunidad de disfrutar de ‘Cirque Inextrémiste’, cuyos acróbatas son capaces de hacer lo imposible con elementos básicos como bombonas de butano y, esta vez, una excavadora sobre la pista. Desafíos visuales muy visuales que te mantienen con el corazón en un puño.  Entradas entre 12 y 32 euros en un espectáculo para todos los públicos.

Atentos también a la considera como una de las citas más especiales del año: la reunión anual de artistas de distintas especialidades y nacionalidades que celebrarán no sólo el Día del Circo sino el Encuentro Universitario de Circo de Madrid (EUCIMA), que llega a su décimo aniversario. Una única oportunidad para ver este espectáculo también único, el 21 de abril, en lo que será un absoluto derroche de habilidades. Precio máximo de las entradas, 14 euros.

Del 11 al 13 de mayo, tendrán lugar las funciones de ‘Invisibles’, del grupo Ateneu Popular 9 Barris, una institución emblemático del circo barcelonés. Seis artistas entregados a las cabriolas circenses de toda la vida para permitir así contar historias que nos permiten conocernos mejor, a través de lenguajes actuales que atrapan a todos los públicos. Entradas entre 9 y 19 euros.

No caben todos los espectáculos, pero nos quedamos con ‘Y ahora, ¿qué?, de la compañía madrileña Puntocero, que se valen de los recursos circenses para mostrar las distintas personalidades de cuatro mujeres con sus particulares conflictos y revelaciones. Recomendada para mayores de 8 años, ha recibido el premio del Público en el festival Artescena de Ávila. Días 26 y 27 de mayo, con entradas a entre 9 y 19 euros.

El circo es vida

 

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El universo de Pessoa, en el Reina Sofía

Por | 15 febrero, 2018 | 0 comentarios

Apenas publicó nada en vida, llevaba una vida tranquila, rutinaria, en los límites de la melancolía. Creció en Sudáfrica, pero se pasó toda la vida, una vida corta, en Lisboa. Pero con el tiempo se convirtió en el escritor de referencia de Portugal y su figura se sigue evocando hoy, en libros como ‘El poeta y el rinoceronte’, de Miguel Barrero, o Vicente Valero en ‘El arte de la fuga’.

Los amantes al autor de ‘El libro del desasosiego’ y aquellos que quieran acercarse a su figura tienen una ocasión inmejorable gracia a la exposición ‘Pessoa. Todo arte es una forma de literatura’, que se puede ver en el Museo Reina Sofía del 7 de febrero al 7 de mayo, en el edificio Sabatini (primera planta).

¿Qué encontraremos en la exposición? Entre otras cosas, un acercamiento a esa personalidad compleja y poliédrica de Pessoa, creador de esos heterónimos a alter egos con los que dispersaba su creatividad literaria. De hecho, el título de la exposición viene de una cita de uno de esos escritores que se inventaba Pessoa, como Álvaro de Campos, a quien atribuimos aquello de “todo arte es una forma de literatura”.

No obstante, la exposición es más una muestra de arte que de literatura, o que sobre la personalidad Pessoa. Así, se ponen en escena varios de los ismos que tuvieron lugar en el primer tercio del siglo XX, en Portugal, como el Paulismo, el Interseccionismo o el Sensacionismo, términos por cierto que acuñó el propio Fernando Pessoa. Una oportunidad para viajar a ese país cercano tan lejano como es Portugal, y conocer qué se hacía en el campo de la vanguardia, gracias también a las revistas culturales de la época, en las que aparecieron textos de Pessoa y que dieron más difusión a todo ese crisol de movimientos e influencias.

El poeta luso

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Picasso y Toulouse Lautrec, cara a cara

Por | 3 octubre, 2017 | 0 comentarios

No se conocieron personalmente. Picasso llegó a París con 19 años cuando el pintor francés tenía 35 y apenas le quedaba un año de vida. De pequeña estatura, bordeando casi el enanismo, Henri de Toulouse Lautrec era ya una figura reconocida cuando el joven pintor malagueño llegó a la capital del arte. Por tanto y por desgracia, la relación de influencia artística no fue recíproca, y sólo el autor del ‘Guernica’ se embebería de esos dibujos rápidos, ágiles, atrevidos, cargados de personalidad y del ambiente nocturno del París más canalla. Pensemos, sin ir más lejos, en ‘Las señoritas de la calle Avinyó’, que sin el influjo del francés quizá no hubiera sido posible, o habría sido distinta.

Pero la exposición ‘Picasso/Lautrec’, que se puede ver del 17 de octubre al 21 de enero en el Museo Thyssen-Bornemisza, va más allá. Así, rastrea la pervivencia de la huella de Toulouse Lautrec en Picasso a lo largo de toda su trayectoria, incluyendo también su etapa final. Comisariada por quien fuera uno de los directores del Museo del Prado y uno de los historiadores del Arte más reputados de España, Francisco Calvo Serraller, junto con la jefa de conservación del Thyssen, Paloma Alarcó, la exposición es una excusa fantástica para asistir al diálogo entre ambos genios. O, más que diálogo, escucha; la de un Picasso que aún andaba necesitado de maestros para más tarde volar solo, y de qué manera. Entrada general, 12 euros. Reducida, 8. Más información, aquí.

Y porque no hay dos sin tres, un colofón recomendable para una jornada artística es la visita a la exposición de Zuloaga. A pocos minutos a pie del Thyssen, en la Fundación Mapfre se expone ‘Zuloaga en el París de la Belle Époque. 1889-1914’, hasta el 7 de enero. Testigo de esas vanguardias, Zuloaga, como Sorolla, siguió transitando camino más convencionales, pero no por ello de menos hondura. En unos cuadros que hacen pensar también en Gustavo de Maeztu, la obra de Zuloaga, que gozó de un enorme éxito internacional  en vida, nos remite a la España más esencial.

Precursores

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Cuarenta años mirando a la cámara

Por | 12 septiembre, 2017 | 0 comentarios

La Fundación Mapfre nos regala la mayor retrospectiva dedicada hasta la fecha a Nicholas Nixon (Detroit, 1947), con nada menos que 200 fotografías. La muestra incluye sus primeros trabajos de los años setenta, con las primeras vistas de ciudades, y otras obras reconocidas como la serie de ‘Las hermanas Brown’.

Desde el 14 de septiembre al 7 de enero próximo, el espectador podrá admirar su destreza en el arte del retrato, género que practica de manera obsesiva. Como en el caso de la citada serie de las hermanas, donde muestra el paso por la vida de cuatro féminas durante cuarenta años. En el experimento, en el que participaron su mujer y las hermanas de ésta, se repite un mismo patrón: el mismo orden de colocación y mirar siempre al objetivo.

Entrada general 3 euros.

Ya en octubre, a partir del 5, la Fundación Canal ha programado otra exposición tan o más estimulante si cabe: ‘Magnum: hojas de contacto’. Con ese término, hojas de contacto, se conoce a la primera impresión de los negativos, que aportan una interesante información para los editores gráficos. Son unos elementos de trabajo que no se suelen exponer y que además revelan el proceso creativo de los fotógrafos. Ahí reside el valor de esta exposición, al conocer la intrahistoria de cada foto, muchas de ellas icónicas de la historia del fotoperiodismo reciente, y firmadas por nombres tan prestigiosos como Robert Capa, Cartier-Bresson o Cristina García Rodero.

Entrada libre en la sede de Mateo Inurria (no confundir con la sala del Canal de Isabel II, de Santa Engracia).

Y en una temática más ligera, ‘De la cabeza a los pies. Portadas de moda (Madrid, 1925-1926)’, nos ofrece un surtido de portadas y fotografías de los años veinte, época que contribuyó a crear un nuevo estilo de mujer, más liberada y sofisticada. En el Centro Conde Duque, con entrada gratuita.

 Juventud efímera

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Escapadas de un día: tómate un respiro de Madrid

Por | 11 agosto, 2017 | 0 comentarios

De acuerdo, llevas unos días en la capital de España. Ya has estado en la Puerta del Sol, en la plaza Mayor, te has visto el Prado y el Reina Sofía con sus consiguientes palizones y te has comido el bocadillo de calamares de rigor. Quizá hayas ido a algún musical en la Gran Vía. Estás disfrutando de tu estancia, eso es innegable, pero la gran ciudad también puede llegar a ser estresante y está llena de turistas como tú. Quizá no sea mala opción hacer alguna escapada. Aquí tienes algunas sugerencias, todas ellas a menos de una hora de viaje.

Aranjuez: El Tajo serpentea por Castilla y hace parada en una localidad que fue escenario de incontables veraneos de la realeza. Hoy sus jardines y palacios dan testimonio de ese espléndido pasado. Además de las fresas y las ancas de rana, su huerta histórica se considera patrimonio de la humanidad. Y no es una exageración, lo dice la UNESCO. Lo mejor es ir en tren.

Toledo: Otra ciudad agraciada por el Tajo. Aunque sus empinadas cuestas son un verdadero reto, y el sol castiga bastante durante los meses de verano, visitar la ciudad del Greco y descubrir los vestigios de las tres religiones que allí convivieron (judíos, musulmanes y cristianos), bien merece una excursión.

San Lorenzo de El Escorial: Desde aquí Felipe II gobernaba el mundo. Basta con ver el imponente monasterio que acogía su corte para formarse una idea del poderío y el tronío que tuvo esta localidad en el siglo XVI. Este es el lugar que acoge el descanso eterno de los reyes de España, así como la puerta del Infierno, según cuentan las leyendas.  ¿Casualidad? Eso tendrás que decidirlo tú.

Chinchón: Famoso por su traicionero anís, este pueblo en las afueras de Madrid, concretamente a cuarenta y cuatro kilómetros, tiene una de las plazas más bonitas de España. Además en estos meses celebra sus “Noches de verano”, con ciclos de teatro, música clásica y ópera.

 

El monasterio impulsado por Felipe II

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