Posts con la categoríaMadrid Gastronomía

El Café Comercial reabre sus puertas

Por | 4 abril, 2017 | 0 comentarios

Considerado uno de los cafés más antiguos de la capital, en verano de 2015 anunció su cierre para lamento de muchos de sus incondicionales. Sede de tertulias literarias, en franca rivalidad con el Café Gijón, por sus veladores de mármol pasaron figuras como Mingote, Fernán Gómez, Buero Vallejo o Carmen Martín Gaite, así como una parroquia fiel que gustaba de jugar al ajedrez en la planta superior, al más puro estilo casino de ciudad de provincias.

Por fortuna, no han pasado ni dos años desde aquel abrupto cierre, y desde marzo de 2017 el local vuelve a estar activo, aunque con un espíritu nuevo más, digamos, modernizado, gentrificado. Habrá quien celebre la transformación y algún nostálgico que eche de menos el anterior aspecto.

Melancolías aparte, lo cierto es que el nuevo Comercial ofrece una web que dista mucho de la anterior, en completo estado de abandono, donde se ensalzan los valores de siempre, pero con toque moderno. Tertulias, churros, casticismo y literatura pero en un ambiente más chic. Con una oferta gastronómica casi inexistente, el nuevo Café Comercial ofrece desayunos, meriendas, carta de restaurante, barra, terraza, vinos y cócteles. Los precios, como la ración de churros (4 uds.) a 1,60 son interesantes, aunque si se toma en la terraza hay un suplemento.

Prometen sus albondiguillas en salsa clásica con azafrán (10,5€) o las sardinas ahumadas de Santoña con tomate estrujado (11,5€), dentro de una cocina fusión que no excluye la de toda la vida. Así, platos como el mejillón de tigre, las mollejas de ternera o los callos esperan a los paladares más castizos. Y platos con mucho fundamento, como el sapito de rape a la espalda asado en el Josper (para dos personas, por 45€) o el arroz a banda con chipirones (para compartir, 28€).

Hay quien dice que ha perdido el encanto tradicional. Es posible o que el local tenga aún ese aire de nuevo que, con el paso del tiempo y de los comensales, vaya mutando en un espíritu propio.

Más sofisticado

Página siguiente»

¿Dónde comer? Algunas propuestas que te seducirán

Por | 27 marzo, 2017 | 0 comentarios

Con tanta oferta gastronómica, a veces lo más complicado es elegir. Aquí te sugerimos algunas pistas, para que vayas a tiro hecho, como puede ser Yakitoro, el restaurante del exigente y perfeccionista chef, famoso por sus apariciones en televisión, Alberto Chicote. Aunque ha abierto otro local en la Castellana, te recomendamos, por su cercanía y ambiente, el de la calle Reina, 41, tras la Gran Vía. Un local enorme que, sin embargo, siempre se llena. Lo asequible de sus precios (excepto las bebidas) y lo exótico de los productos lo han convertido en una fórmula de éxito. Si quieres asegurarte un sitio, sé más listo que todos y acude a la una al mediodía o a las ocho por la noche. No te pierdas sus parrillas o su impresionante tataki de atún.

De reciente apertura, Toga es un restaurante delicioso que ofrece modernidad y cocina fusión sin resultar frio ni pretencioso. Ambiente que podríamos denominar hípster Premium, es decir, barbas pero muy cuidadas, como sus platos, ideales para compartir. Impresionante el ceviche de pez mantequille, el bife argentino, o el atún rojo servido con noodles, o su orecchiette con verduras. Todo lo que pidas te parecerá exquisito y, al final, la cuenta, en torno a 30 euros por persona, no se atragante. En calle Juanelo 23, detrás de la plaza de Tirso de Molina.

Si eres un fanático de las paellas, La Gloria es tu sitio. Pero, eso sí, sólo podrás disfrutar de tan valenciano plato los domingos, día en que se sirve con todos sus sacramentos. Ambiente modernete, malasañero (se ubica en la calle Noviciado, 2), hay quien dice que ofrece una paella insuperable. Tanto es así, que hay que reservar si no te quieres quedar sin tu ración. Cachopos, flamenquines y estupendas croquetas completan la oferta, más allá del mundo arrocero, todos los días de la semana.

La fusión no decae

 

 

Página siguiente»

Cuaresma alimentaria

Por | 16 febrero, 2017 | 0 comentarios

Así como el Camino de Santiago se realiza como una actividad no siempre vinculada a lo religioso, la Cuaresma, esa cuenta atrás de cuarenta y seis días hasta la víspera del domingo de Resurrección, quizá se pueda vivir de un modo similar. Evoca los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto, entregado al ayuno y a la oración, y que muchos cristianos recuerdan hoy comiendo más ligero y prescindiendo de la carne los viernes.

Valga como excusa para conocer algunos de los restaurantes vegetarianos de la ciudad, como Botanique, en el mercado de Antón Martín, dentro de ese concepto de ‘locales abiertos’, es decir, sin paredes y rodeados del resto de puestos. Ideal para picar en plan informal y disfrutar de platos como el gazpacho de fresas, hamburguesa ‘veggie’ de zanahoria y remolacha o la tentadora lasaña de calabacín con tomate y bechamel de anacardo. Raciones todas ellas a menos de diez euros en un mercado, el de Antón Martín, con una oferta gastronómica cada vez más variada y cuidada.

Cerca de Callao, encontramos Vega, donde son, como su propio nombre sugiere, unos veganos convencidos. Quinoa, croquetas de setas, brochetas de tofu, humus de remolacha son algunas de sus propuestas, entre las que los comensales destacan el ceviche de setas y, de postre, su tarta de zanahoria. Precios económicos. En calle Luna, 9.

No muy lejos de allí, en Ballesta 13, nos encontramos un restaurante fácil de memorizar, B13, que se define como 100% vegetariano. Su especialidad son las hamburguesas de seitán en un ambiente más de taberna que de local refinado, pero ese es también uno de sus encantos, la no pretenciosidad.

Y terminamos en Crucina (Divino Pastor, 30), especialistas en lo que se conoce como ‘crudités’, con un cocinero griego a los mandos que prepara, lógicamente, estupendas musakas ya algo más cocinaditas.

¡Buen provecho!

Salud verde

Página siguiente»

Mercado de la Paz: aire fresco en el barrio de Salamanca

Por | 6 enero, 2017 | 0 comentarios

Es una de las zonas más selectas de la ciudad, con su milla de oro, Serrano, y otras ‘high streets’ que no desmerecen, como Ortega y Gasset o Velázquez. En una de las calles que cortan estas grandes avenidas, Ayala 28, se encuentra el mercado de la Paz, un lugar entrañable que aporta un punto simpático y popular al barrio.

Inaugurado en el remoto año de 1882, el mercado ofrece un buen surtido de puestos tradicionales que se combinan con otros más gourmet, todo ello salpimentando de bares y restaurantes para desayunar o comer en ambiente informal. Comida internacional muy original como la que puedes encontrar en Doce Chiles, donde puedes encontrar deliciosa comida mexicana como los tacos de guisado, a 3 euros cada uno, y las jugosas quesadillas, a 3,5 euros, con queso de la misma Oaxaca. Todo elaborado al comal, que es como se llama en México a una especie de sartén de hierro típica de allá.

De México a Venezuela, porque en La Despensa ofrecen esa comida que cotiza al alza en Madrid, con restaurantes muy interesantes como La Cuchara, también en barrio de Salamanca. En La Despensa, sin salir del mercado de la Paz, encontraremos las clásicas arepas, todas en torno a 4-5 euros, como la de queso guayanes, carne mechada o asado negro con tomate. Para chuparse los dedos.

Comida para tomar en el local, pero también para llevar, como las selectas croquetas, de boletus, gamba, pollo con morcilla y mucho más, que preparan en Deli & Croq | Croquetas Gourmet. En Matteo Cucina Italiana podrás comer y llevar, productos típicos del país transalpino, como ricottta salata, pecorino (fundamental para la pasta carbonara auténtica) o el mítico parmigiano reggiano. Como en Oh délice!, la sucursal que este establecimiento francés tiene en el mercado de la Paz (hay otro en la plaza de Chueca) y que trae los mejores sabores de Francia.

Buen ambiente, entre popular y gourmet, ideal para hacer un alto en las compras. El barrio de Salamanca más animado. No se lo pierdan.

 

Cocina internacional en el mercado

Página siguiente»

La Navidad que entra por la boca

Por | 22 diciembre, 2016 | 0 comentarios

Llega la segunda edición de ‘La Navideña. Feria Internacional de las Culturas’, en las instalaciones de Matadero (metro Legazpi) en el que participan más de 75 embajadas de todo el mundo en una gran fiesta de la diversidad. Abierta del 15 al 23 de diciembre, supone una opción de ocio gastronómico de primer orden, donde más de 60 países ofrecen degustaciones de sus productos más típicos, sin renunciar a la innovación pero tampoco al toque artesanal.

Pastelitos árabes, chocolates de centro de Europa, empanadas criollas, vino caliente con especias o turrones diversos son algunos de los productos que podrás paladear en esta feria, con un programa completo y variado que puedes consultar aquí.

No te pierdas las demostraciones culinarias o ‘showcookings’, como la de salmón al estilo finlandés prevista para el jueves 17, a las 14h30, en uno de los varios ‘food trucks’ (camionetas con comida) aparcadas en la explanada central de Matadero. A las 18h30 del mismo día, pad thai, uno de los platos más emblemáticos de la cocina tailandesa.

Gastronomía, pero también un sinfín de actividades destinadas a los niños, como cuentos navideños rusos, talleres de creación de adornos navideños o exhibiciones de circo, entre otras muchas actividades. También habrá cine, exposiciones o belenes del mundo, en un plan ideado para que tanto pequeños como mayores se lo pasen en grande. Te recomendamos acudir el último día, víspera de Nochebuena, para disfrutar de los diversos conciertos programados para el cierre, como el de Jayme Marques Nuevo Quinteto (en Plató Cineteca), con sus sonidos brasileños, o el de Groupal Crew Collective, de Italia, en la Nave de Terneras.

Además de la Navideña, Matadero sigue con su programación cultural esos días, como El Ranchito Rusia: Souvenirs de ninguna parte, que en la Nave 16 muestra el trabajo de ocho artistas que han creado sus proyectos con las ayudas públicas que destina Matadero en colaboración con el Ministerio de Exteriores. O la V Bienal Iberoamericana de Diseño, en la Central del Diseño.

Matadero mestizo

Página siguiente»