Jarabe de cuchara para el invierno

Por | 21 diciembre, 2015 | 0 comentarios

 Es un tópico, pero los tópicos son tópicos por algo, dice el tópico. Pero sí, en invierno, los platos de cuchara entran estupendamente y, por supuesto, hay que ir mucho más allá del cocido. Pero si lo tuyo es el garbanzo y sus sacramentos, todos los miércoles tienes cocido madrileño en el Lacón, en la calle Manuel Fernández y González 8, por el muy interesante precio de 10,5 euros, bebida y postre incluidos. Y luego están ya los clásicos, Taberna de la Bola o el Malacatín.

Opciones más sofisticas y para paladares curiosos encontraremos en locales como Punk Bach, un muy elegante restaurante con jugosas propuestas de cuchara. Tomen nota: verdinas con almejas y cigalas, lentejas estofadas con chorizo picante de León, alubias negras sacramentadas o menestra de verduras albardadas a lo tradicional. La boca se hace agua, en unos platos que oscilan entre los 12 y los 18 euros. Platos ricos, bajo la batuta del chef Iñaki Rodaballo, pero también un lugar que te encantará con su estilo colonial, en madera, con terraza abierta todo el año. En el paseo Castellana, 74.

En otro contexto más tradicional y de toda la vida, disfrutarás con los soberbios platos de cuchara en Casa Hortensia, injerto asturiano en pleno centro de Madrid. No te pierdas sus impresionantes fabes con almejas; precedidas con un poco de pan con queso de cabrales, son un plato ya de por sí contundente para volver al hotel bien satisfecho. Raciones muy generosas en las que no debe faltar la fabada, que se recomienda tomar como plato único. Así, la cuenta no se dispara. En calle de la Farmacia, 2 (Malasaña, frontera Chueca).

También es tradicional Casa Perico, uno de esos restaurantes con decenas de recortes de prensa en el exterior, y comentarios cariñosos de sus clientes habituales, como el difunto humorista José Luis Coll. No te pierdas su arroz a lo cutre, que es como llaman, con humor marca de la casa, a ese arroz amarillo sin pretensiones. Su pisto también tiene fama, como previo a platos más fuertes como la merluza. En torno a los 25 euros el cubierto, con sus manteles y servilletas de tela, guarda una buena relación calidad precio, en un local con historia y sabor.

Buen apetito.

Categorías: Madrid Cultura

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