La estación de Atocha

Por | 28 marzo, 2014 | 2 comentarios

Un buen ejemplo de adaptación de un espacio anquilosado y poco atractivo fue el proyecto que lideró el arquitecto navarro Rafael Moneo con la estación de Atocha. Fue un reto ambicioso, porque había que dotar a la población madrileña de nuevas y mayores infraestructuras de transporte cuando, a finales de los años ochenta, esta estación se convierte en un punto neurálgico de las comunicaciones del sur de Madrid.

La llegada de los trenes de alta velocidad —AVE— también motivaron esta remodelación, considerada en general exitosa, mientras que otro proyecto del arquitecto Moneo, la ampliación del Museo del Prado, encontró más críticas.

Aunque se perdió la nave central con el aspecto típico de las estaciones europeas (pensemos en la gare de Saint Lázare que inmortalizó Monet), la solución ideada, un parque tropical, fue un acierto y hasta un reclamo turístico. No son pocos los que se deciden a visitar la estación por el mero placer de adentrarse en ese injerto tropical en pleno Madrid y, si la ocasión lo requiere, dedicarse un cena en el elegante restaurante Samarkanda, que podría recordar, vagamente, al mítico Le train bleu de otra estación emblemática, la gare de Lyon de París.

El viajero que tiene que hacer tiempo, además de contemplar la familia de tortugas que habita en el jardín tropical, puede admirar las esculturas de Úrculo, como las dedicadas al viajero.

Como curiosidad, merece una foto la fachada exterior, con esa exaltación del hierro de finales del XIX, que presenta un elegante y vistoso reloj decorado con claros símbolos republicanos. El general Franco, por las razones que fueren, conservó ese símbolo durante los casi cuarenta años que duró su periodo dictatorial.

A muy pocos metros del museo Reina Sofía, la estación de Atocha conserva los encantos de aquella arquitectura del pasado en la que no estaba reñida lo funcional con lo estética. Afortunadamente, la que se conoció como Operación Atocha, con las obras de reforma, mantuvo ese espíritu y hoy día es un ejemplo de eficacia en las comunicaciones, sin dañar a la vista.

En recuerdo de los atentados del 11 de marzo de 2011, se erige un monumento de sencilla factura que honra la memoria de las víctimas y recuerda la entereza del pueblo madrileño en aquel difícil capítulo de su historia reciente.

Nuestro hotel está situado a aproximadamente un kilómetro de la estación de Atocha y podemos llegar hasta él en un agradable paseo.

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Comentarios

  1. Carmen Torres dice:

    Espero llegar manana 14 de mayo. Como llego al hotel del aeropuerto?

    Gracias, Carmen

    • marketing dice:

      Si viene por transporte público, lo más fácil, si su vuelo llega a la Terminal 4, es tomar el tren de Cercanías y cambiar en la estación de Chamartín a la línea que pasa por la estación de Sol, que es la más cercana al hotel. Si llega a otras terminales, le aconsejo que tome el metro hasta la estación de Sol. Desde allí hay unos 300 metros a pie hasta el hotel.

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