¿Te gusta la fotografía?

Por | 17 marzo, 2017 | 0 comentarios

Si la respuesta es afirmativa, apunta alguna de estas propuestas. Como ‘Cámara y modelo’, con fotografías de maquetas de arquitectura en España, desde los años 1925 al 1970, probablemente la época más ‘dura’ de la construcción, y también la que más influyó en nuestro paisaje urbano. Hasta el 14 de mayo y en el Museo ICO, la muestra supone un puente entre fotografía y arquitectura, ya que grandes obras como las Torres Blancas, de Sainz de Olza, aparecen bajo el foco de maestros de la imagen como Català-Roca, Paco Gómez o Masats. A dos pasos del Museo Thyssen, el Museo ICO es un espacio algo desconocido pero que merece la pena. Domingo y festivos abren de 10 a 14h, el resto, horario diurno. Lunes cerrado.

En la Fundación Mapfre, en la sede dedicada a la fotografía (Bárbara de Braganza, 13), tienes ocasión de contemplar el trabajo de Lewis Baltz, en la primera exposición que se realiza del autor en España y la primera retrospectiva internacional tras su muerte, ocurrida en 2014. De él se dijo que creó una nueva imagen de la fotografía estadounidense, atento a aquellos lugares en sombra, los polígonos industriales, los arrabales, las casas en construcción, las urbanizaciones asépticas… No es una exposición fácil ni complaciente al ojo, pero hay magnetismo en esa sobriedad, por no decir desolación, de muchos de sus paisajes. Hasta el 4 de junio, con entrada a 3 euros, y los lunes gratis (sólo de 14 a 20h).

Y hasta el 16 de abril, en el Centro Conde Duque, podrás disfrutar de esa poesía visual que lleva a cabo Chema Madoz, más artista conceptual que fotógrafo, pero fotógrafo al fin y al cabo. Bajo el título ‘El viajero inmóvil’, el artista madrileño ofrece 34 imágenes inéditas de lo que es su particular visión de Asturias, siempre con su enfoque original, inverosímil y genial.

Lewis Baltz

 

Categorías: Madrid Cultura

Cuaresma alimentaria

Por | 16 febrero, 2017 | 0 comentarios

Así como el Camino de Santiago se realiza como una actividad no siempre vinculada a lo religioso, la Cuaresma, esa cuenta atrás de cuarenta y seis días hasta la víspera del domingo de Resurrección, quizá se pueda vivir de un modo similar. Evoca los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto, entregado al ayuno y a la oración, y que muchos cristianos recuerdan hoy comiendo más ligero y prescindiendo de la carne los viernes.

Valga como excusa para conocer algunos de los restaurantes vegetarianos de la ciudad, como Botanique, en el mercado de Antón Martín, dentro de ese concepto de ‘locales abiertos’, es decir, sin paredes y rodeados del resto de puestos. Ideal para picar en plan informal y disfrutar de platos como el gazpacho de fresas, hamburguesa ‘veggie’ de zanahoria y remolacha o la tentadora lasaña de calabacín con tomate y bechamel de anacardo. Raciones todas ellas a menos de diez euros en un mercado, el de Antón Martín, con una oferta gastronómica cada vez más variada y cuidada.

Cerca de Callao, encontramos Vega, donde son, como su propio nombre sugiere, unos veganos convencidos. Quinoa, croquetas de setas, brochetas de tofu, humus de remolacha son algunas de sus propuestas, entre las que los comensales destacan el ceviche de setas y, de postre, su tarta de zanahoria. Precios económicos. En calle Luna, 9.

No muy lejos de allí, en Ballesta 13, nos encontramos un restaurante fácil de memorizar, B13, que se define como 100% vegetariano. Su especialidad son las hamburguesas de seitán en un ambiente más de taberna que de local refinado, pero ese es también uno de sus encantos, la no pretenciosidad.

Y terminamos en Crucina (Divino Pastor, 30), especialistas en lo que se conoce como ‘crudités’, con un cocinero griego a los mandos que prepara, lógicamente, estupendas musakas ya algo más cocinaditas.

¡Buen provecho!

Salud verde

Categorías: Madrid Gastronomía

Piérdete en los laberintos de Escher

Por | 6 febrero, 2017 | 0 comentarios

El continente puede ser tan importante como el contenido. Lo saben los organizadores de ‘Escher’, la exposición que se puede ver en el fastuoso Palacio de Gaviria, en la céntrica calle del Arenal, 9.

Espacios imposibles, estancias que se vuelven sobre sí mismas, escaleras que se funden en otras escaleras y mundos oníricos en uno de los artistas, Maurits Cornelis Escher (Países Bajos, 1898-1972), que más ha influido en el mundo de la creación plástica.

Desde el 2 de febrero y hasta el 25 de junio, tras su paso por Roma y Milán, se pueden admirar obras como ‘Mano con esfera reflectante’, ‘Relatividad (o Casa de Escaleras)’ o ‘Belvedere’, hasta un total de 200 trabajos del artista holandés, considerado surrealista para unos, Escher, simplemente, para otros. Las obras se acompañan de experimentos científicos, áreas de juegos y otras actividades para que los visitantes más jóvenes puedan acercarse más estrechamente a estos universos, aparentemente irreconciliables que, sin embargo, esconden una misteriosa lógica interna.

Al poderoso magnetismo de los dibujos de Escher se suma el marco, el Palacio de Gaviria, construido a mediados del siglo XIX, llevaba unos cinco años en desuso, tras su cese de actividad  como discoteca (muy apreciada por los Erasmus). Actualmente, ha abierto sus puertas como centro de exposiciones, algo digno de celebrar, pues su interior, entre rococó y fantasmagórico, con su escalera balaustrada y frescos de Joaquín Espalter y Rull, lo convierte en un espacio propicio para la contemplación de obras de arte. Puedes comprar en internet las entradas, con un precio general de 12 euros.

Se inauguró en 1851 por la reina Isabel II y durante el siglo XIX fue sede de animadas fiestas que se podían observar desde los balcones del salón que dan a la calle Arenal.

Después de la exposición, date una vuelta por los alrededores del Teatro Real y relájate en lugares con encanto como el café del Real, en la misma plaza de Isabel II, o dándote un paseo por la plaza de Oriente. Vendrá bien después de esa inmersión en el intricando mundo escheriano.

Escher, siempre especular

Categorías: Madrid Cultura

El mejor teatro comprometido

Por | 26 enero, 2017 | 0 comentarios

¿Cansado de ver comedias facilonas? Si crees en el teatro como un acicate para las conciencias dormidas y te interesa, de paso, conocer los pliegues de la Historia que enriquezcan tu pensamiento, el teatro del Barrio es tu sitio. En cartel, encontrarás obras producidas por esta cooperativa artística como ‘La Sección (Mujeres en el fascismo español)’, que se puede ver desde el 23 de enero al 23 de febrero (75 minutos – 14 euros).

Reivindicado como ‘teatro sobre mujeres, escrito, dirigido e interpretado por mujeres’, la obra tiene un marcado tono feminista que trata de dar una vuelta a la «visión puramente androcéntrica que se nos ha transmitido sobre la guerra y posterior dictadura». Así, la obra trata de poner de relieve el impacto que ese mundo gobernado por hombres tuvo en la vida de las mujeres de aquel tiempo, todo ello a través de mujeres en situación de privilegio como fueron Pilar Primo de Rivera, Mercedes Sanz-Bachiller o Carmen Polo, a través de la Sección Femenina (rama femenina del partido Falange Española).

Un tema, pues con no pocas dosis de atractivo casi morboso, por ver el tratamiento que se hace de unos y otros, y si se cae en el maniqueo de los buenos o malos o se avanza hacia una interpretación libre de estereotipos.

Sin salir de la temática de corte feminista, otra de las producciones de Teatro del Barrio es ‘Emilia (Mujeres que se atreven. Parte 1)’, que se mantiene en cartel hasta el 26 de febrero (60 minutos, 14 euros). La obra aborda la figura de la escritora Emilia Pardo Bazán, que a finales del siglo XIX no acepta el rol que se supone que le tocaba a una mujer de su época, y decide ser «ella misma» y obedece a su vocación de escribir y de participar en la vida pública.

Dos obras muy interesantes, desde el punto de vista histórico y de concienciación feminista, siempre necesarias para ampliar nuestras percepciones de la sociedad. Todo ello en pleno Lavapiés, entre dos de las calles más animadas de la ciudad: Argumosa y Santa Isabel.

Teatro político

Categorías: Madrid Cultura

Mercado de la Paz: aire fresco en el barrio de Salamanca

Por | 6 enero, 2017 | 0 comentarios

Es una de las zonas más selectas de la ciudad, con su milla de oro, Serrano, y otras ‘high streets’ que no desmerecen, como Ortega y Gasset o Velázquez. En una de las calles que cortan estas grandes avenidas, Ayala 28, se encuentra el mercado de la Paz, un lugar entrañable que aporta un punto simpático y popular al barrio.

Inaugurado en el remoto año de 1882, el mercado ofrece un buen surtido de puestos tradicionales que se combinan con otros más gourmet, todo ello salpimentando de bares y restaurantes para desayunar o comer en ambiente informal. Comida internacional muy original como la que puedes encontrar en Doce Chiles, donde puedes encontrar deliciosa comida mexicana como los tacos de guisado, a 3 euros cada uno, y las jugosas quesadillas, a 3,5 euros, con queso de la misma Oaxaca. Todo elaborado al comal, que es como se llama en México a una especie de sartén de hierro típica de allá.

De México a Venezuela, porque en La Despensa ofrecen esa comida que cotiza al alza en Madrid, con restaurantes muy interesantes como La Cuchara, también en barrio de Salamanca. En La Despensa, sin salir del mercado de la Paz, encontraremos las clásicas arepas, todas en torno a 4-5 euros, como la de queso guayanes, carne mechada o asado negro con tomate. Para chuparse los dedos.

Comida para tomar en el local, pero también para llevar, como las selectas croquetas, de boletus, gamba, pollo con morcilla y mucho más, que preparan en Deli & Croq | Croquetas Gourmet. En Matteo Cucina Italiana podrás comer y llevar, productos típicos del país transalpino, como ricottta salata, pecorino (fundamental para la pasta carbonara auténtica) o el mítico parmigiano reggiano. Como en Oh délice!, la sucursal que este establecimiento francés tiene en el mercado de la Paz (hay otro en la plaza de Chueca) y que trae los mejores sabores de Francia.

Buen ambiente, entre popular y gourmet, ideal para hacer un alto en las compras. El barrio de Salamanca más animado. No se lo pierdan.

 

Cocina internacional en el mercado

Categorías: Madrid Gastronomía, Madrid Turismo

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