Piérdete en los laberintos de Escher

Por | 6 febrero, 2017 | 0 comentarios

El continente puede ser tan importante como el contenido. Lo saben los organizadores de ‘Escher’, la exposición que se puede ver en el fastuoso Palacio de Gaviria, en la céntrica calle del Arenal, 9.

Espacios imposibles, estancias que se vuelven sobre sí mismas, escaleras que se funden en otras escaleras y mundos oníricos en uno de los artistas, Maurits Cornelis Escher (Países Bajos, 1898-1972), que más ha influido en el mundo de la creación plástica.

Desde el 2 de febrero y hasta el 25 de junio, tras su paso por Roma y Milán, se pueden admirar obras como ‘Mano con esfera reflectante’, ‘Relatividad (o Casa de Escaleras)’ o ‘Belvedere’, hasta un total de 200 trabajos del artista holandés, considerado surrealista para unos, Escher, simplemente, para otros. Las obras se acompañan de experimentos científicos, áreas de juegos y otras actividades para que los visitantes más jóvenes puedan acercarse más estrechamente a estos universos, aparentemente irreconciliables que, sin embargo, esconden una misteriosa lógica interna.

Al poderoso magnetismo de los dibujos de Escher se suma el marco, el Palacio de Gaviria, construido a mediados del siglo XIX, llevaba unos cinco años en desuso, tras su cese de actividad  como discoteca (muy apreciada por los Erasmus). Actualmente, ha abierto sus puertas como centro de exposiciones, algo digno de celebrar, pues su interior, entre rococó y fantasmagórico, con su escalera balaustrada y frescos de Joaquín Espalter y Rull, lo convierte en un espacio propicio para la contemplación de obras de arte. Puedes comprar en internet las entradas, con un precio general de 12 euros.

Se inauguró en 1851 por la reina Isabel II y durante el siglo XIX fue sede de animadas fiestas que se podían observar desde los balcones del salón que dan a la calle Arenal.

Después de la exposición, date una vuelta por los alrededores del Teatro Real y relájate en lugares con encanto como el café del Real, en la misma plaza de Isabel II, o dándote un paseo por la plaza de Oriente. Vendrá bien después de esa inmersión en el intricando mundo escheriano.

Escher, siempre especular

Categorías: Madrid Cultura

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